메인메뉴 바로가기본문으로 바로가기

Guardians of Heritage > 상세화면

2026 AUTUMN

Medidas para que el patrimonio cobre relevancia hoy día

YÉOL es una organización sin ánimo de lucro fundada en 2002 con el objetivo de dar a conocer la cultura tradicional coreana y el patrimonio nacional. Comenzó con labores de conservación del patrimonio y, desde entonces, ha ampliado su actividad para apoyar tanto a los maestros artesanos de las disciplinas tradicionales como a los artesanos contemporáneos. Su principio rector es que la tradición merece un lugar en la vida cotidiana.

YÉOL Hanok (en la imagen), situado en Gahoe-dong, Seúl. Sirve principalmente para celebrar exposiciones de artesanía. Se encuentra junto al moderno edificio YÉOL Bukchonga, que acoge una gran variedad de programas sobre cultura tradicional.
© Lee Min-hee

Un total de 6,77 millones de personas. No se trata de la población de una ciudad, sino del número de turistas extranjeros que visitaron Corea entre enero y abril de 2026, según datos del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, y de una cifra que marca un récord histórico, con un aumento del 21% respecto al mismo periodo del año anterior. Por ello el Gobierno central y los gobiernos locales están intensificando sus esfuerzos para desarrollar infraestructuras que den respuesta a esta creciente afluencia de visitantes. El sector privado también se ha sumado a esta iniciativa, y un número considerable de entidades llevan a cabo diversos programas que promueven el valor de la cultura tradicional. YÉOL es una de ellas.

PRIMERO, PEQUEÑOS PASOS

Esta obra de cerámica de Park Song-kuk, exhibida en la muestra de artesanía «Soft Object» de YÉOL en mayo de 2026, plasma la textura característica del hanji (papel tradicional coreano) en forma de cerámica. Mediante exposiciones comisariadas e iniciativas de patrocinio de la artesanía, YÉOL ofrece una plataforma pública a artesanos de reconocido prestigio.
Cortesía de YÉOL

«Desde mediados de la década de los noventa solía recibir a invitados extranjeros. No tenía nada adecuado que mostrar ni para regalarles y me parecía una verdadera lástima. Al mismo tiempo, al haber vivido en el extranjero desde muy joven, mi conocimiento de nuestra cultura no era especialmente profundo. Entonces, entre finales de los noventa y principios de los 2000, conocí a personas como Christine Bosworth, esposa del embajador de Estados Unidos en Corea en aquel momento, y su gran interés por la cultura coreana me animó a seguir adelante. También me hizo sentir que necesitaba estudiar más. «Esas experiencias me unieron a otras personas en circunstancias similares a las mías, y sumamos fuerzas para fundar YÉOL», afirma Kim Young M’Young, integrante fundadora de YÉOL y su presidenta desde 2013.

YÉOL fue creada con el objetivo de reunir a una comunidad de patrocinadores para estudiar y promover el valor de la cultura coreana. Su filosofía fue firme desde el principio. En vez de perseguir grandes causas, se centró en tareas pequeñas y prácticas y las l levó a cabo con fidelidad. Un ejemplo revelador fue uno de sus primeros proyectos emblemáticos: la mejora de la señalización en los lugares de patrimonio cultural. La señalización suele ser lo primero que ven los visitantes, y eso la convierte en un elemento importante de la primera impresión que causa un lugar. Por ello, es esencial que la señalización ofrezca información precisa y despierte el interés mediante una presentación clara y bien estructurada. Sin embargo, en aquella época, la señalización en inglés de los lugares de patrimonio cultural era escasa en contenido, imprecisa en redacción, y poco sofisticada en diseño. Este proyecto se puso en marcha en 2005 en el templo Jogye de Seúl, un templo histórico situado en el centro del budismo coreano. YÉOL elaboró un cartel exhaustivo que resumía la historia del templo, junto con letreros adicionales que explicaban la importancia de sus objetos culturales.

Con vistas a la Exposición Universal de 2012 celebrada en Yeosu, YÉOL llevó a cabo un proyecto entre 2008 y 2011 para mejorar el sistema de información de los lugares de patrimonio cultural, con el objetivo de dar a conocer el valor y la importancia del patrimonio local de la ciudad. Los lugares de interés cultural de Yeosu se agruparon por temas: lugares relacionados con el almirante Yi Sun-sin (1545-1598), lugares budistas y lugares emblemáticos de la historia moderna de Corea. En el marco del proyecto se instalaron 150 carteles por toda la ciudad, y también elaboraron una guía de bolsillo y una audioguía.

YÉOL convirtió la conservación del patrimonio cultural en una de sus prioridades básicas, al considerar dicho patrimonio como la encarnación más clara de los valores y la identidad que la sociedad coreana había construido a lo largo de generaciones. En vez de perseguir grandes metas, la organización se centró en el trabajo preliminar necesario para la conservación y adecuada promoción del patrimonio cultural. Esa misma convicción explica por qué Sajikdan (un altar neoconfuciano) l lamó su atención desde el principio. Situado al oeste del Palacio de Gyeongbok, fue el lugar donde se celebraban los ritos dedicados a los dioses de la tierra y los cereales durante la dinastía Joseon (1392- 1910). Junto con el santuario de Jongmyo, que alberga las tablillas conmemorativas de reyes y reinas, constituía el fundamento espiritual del Estado de Joseon. Mientras que el Santuario de Jongmyo obtuvo reconocimiento por su valor al ser inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1995, el Sajikdan fue degradado a «Parque de Sajik» durante el periodo de ocupación japonesa, y desde entonces ha sufrido daños. Por este motivo, YÉOL consideró que el mantenimiento y la restauración del Sajikdan eran una prioridad urgente. En 2003, convocó un foro con expertos de diversos ámbitos para estudiar formas de restaurar la integridad histórica del lugar y mejorar su entorno. El foro suscitó un debate público sobre la necesidad de la restauración y, ese mismo año, el área protegida en torno a Sajikdan se amplió considerablemente, pasando de 9.090 m² a 43.587 m².

Pero los esfuerzos de YÉOL por restaurar y preservar el patrimonio histórico van más allá de Sajikdan. Un ejemplo de ello fue su apoyo a la organización y traducción de materiales de archivo en el Museo de Historia Aeyangwon de Yeosu entre 2010 y 2013. Aeyangwon tiene sus orígenes en el Hospital de Lepra de Gwangju, y fue fundado en 1911 por el misionero Robert Manton Wilson para pacientes con enfermedad de Hansen. El traslado de la institución a Yeosu comenzó en 1927, y adoptó el nombre de Aeyangwon en 1935, antes de convertirse en lo que hoy es el Hospital de Rehabilitación Aeyang de Yeosu. Aunque sea una parte menos conocida del patrimonio coreano, esta iniciativa pone de manifiesto el compromiso genuino de YÉOL con la documentación y la conservación de historias que, de otro modo, podrían caer fácilmente en el olvido.

Heo Dae Chun y Ahn Yi Hwan, nombrados «Artesanos del Año 2017» por YÉOL, son creadores de jangseok (herrajes metálicos utilizados en muebles de madera). Al aplicar técnicas y motivos tradicionales de metalistería a la fabricación de objetos cotidianos, como tenedores (en la imagen), muestran nuevas posibilidades para este oficio.
Cortesía de YÉOL

PRESENTE Y FUTURO DE LA ARTESANÍA TRADICIONAL

Como parte del proyecto «Buyeo: el florecimiento de las artes y la cultura regional», expertos y artesanos locales colaboraron para desarrollar productos, como accesorios de escritorio fabricados con arcilla local (en la imagen), destinados a revitalizar el ecosistema cultural y artesanal característico de Buyeo.
Cortesía de YÉOL

Los proyectos de YÉOL se basan en la colaboración. Los expertos marcan el camino a seguir, mientras que los ciudadanos preocupados por la cultura coreana contribuyen con donaciones y trabajo voluntario. El proyecto «Buyeo: el florecimiento de las artes y la cultura regional» también tomó forma gracias al asesoramiento de especialistas en la materia. Situada en la parte suroeste de la provincia de Chungcheong del Sur, Buyeo fue la última capital del antiguo reino de Baekje (18 a. C.-660 d. C.), que floreció allí durante más de 120 años. Como resultado, la región conserva un rico patrimonio cultural de la época de Baekje.

«Una vez vi el Gran Incensario de Bronce Dorado de Baekje en el Museo Nacional de Buyeo, y me causó una profunda impresión», reflexiona Kim.

«Es una obra maestra de la orfebrería de la época, que destaca por su maestría escultórica. Pero en cuanto salí del museo, apenas hallé rastros de la cultura de Baekje en Buyeo. Eso me llevó a pensar que sería maravilloso crear un ecosistema cultural sostenible que conectara el patrimonio, la artesanía y la gente de esta región. Así que empecé a trabajar con varios expertos, entre ellos el director artístico Rhee Sang Chol, que sigue asesorándonos hoy en día; o el diseñador Kosei Shirotani, que ha trabajado en Japón para revivir las tradiciones artesanales regionales», recuerda Kim al explicar cómo surgió el proyecto de 2012.

En aquel momento, YÉOL desarrolló productos culturales que expresaban la identidad distintiva de Buyeo. El proyecto se llevó a cabo bajo la dirección general del profesor Choi Gong Ho, ahora jubilado, del Departamento de Estudios del Patrimonio Inmaterial de la Universidad Nacional de Patrimonio Cultural de Corea (actualmente, Universidad Nacional de Patrimonio de Corea) en Buyeo, en colaboración con estudiantes del departamento y artistas locales, como alfareros, artesanos de la madera y pintores. A través de este proyecto, YÉOL llegó a una respuesta sobre cómo se podría reinterpretar la cultura regional tradicional para la actualidad. Así, YÉOL nunca ha considerado el patrimonio cultural como algo que solo debe quedarse como estaba en el pasado, sino que ha intentado traerlo al presente para que la gente pueda disfrutarlo hoy día. Al fin y al cabo, la cultura es algo que transmiten las personas.

El proyecto YÉOL × Chanel, que se realiza en colaboración con Chanel desde 2022, refleja exactamente esta convicción. «Dicho proyecto, desarrollado en colaboración con una marca global sinónimo de lujo y basado en el compromiso mutuo de honrar la artesanía y sus valores, apoya el futuro de la artesanía coreana», explica Kim. «Imagina una pieza de calidad excepcional, creada gracias a la colaboración entre un maestro artesano especializado en el trabajo con pan de oro y un artesano de ottchil (laca tradicional coreana), que trabaja con la savia natural del árbol de la laca. Ahora imagina que la gente común pudiera poseer una pieza así a un precio razonable. Así es como la tradición deja de conservarse como algo singular y se adentra en la vida cotidiana».

La artesanía tradicional, a diferencia de los edificios o los lugares históricos, es quizás la forma de patrimonio cultural más estrechamente vinculada a la vida cotidiana. Las cajitas, los estuches para bolígrafos, los recipientes y los jarrones, combinan tradición con funcionalidad. En 2013, antes de que comenzara el proyecto YÉOL × Chanel, Kim asumió el cargo de presidenta y puso en marcha los programas «YÉOL Artisan of the Year» y «YÉOL Young Craftsman of the Year». Mediante estas iniciativas, los artesanos que han dominado las técnicas tradicionales sin dejar de estar abiertos a aplicaciones contemporáneas reciben apoyo en todas las etapas, desde el desarrollo hasta la exposición, la promoción y la venta. Además, ofrecen un espacio para la experimentación creativa a los jóvenes artesanos.

Por supuesto, este tipo de proyectos conlleva sus propios retos. La mera selección de candidatos no es tarea fácil, pues convencer a los artesanos tradicionales, muchos de los cuales están firmemente apegados a las prácticas establecidas, requiere de un esfuerzo considerable. Según Kim, «un comité de asesores de diversos ámbitos se reúne para realizar la selección, sopesando la excelencia técnica junto con el carácter personal y la reputación. También es importante que el artesano se mantenga fiel a la tradición sin dejar de estar abierto al cambio, pues el verdadero reto radica en producir obras adaptadas a las condiciones de la vida moderna, que cambian rápidamente».

Las dos figuras centrales del proyecto YÉOL × Chanel 2026, son el somokjang (maestro artesano del mueble) Cho Bok Rae, nombrado «Artesano del Año», y la artista ceramista Baek Kyung Won, galardonada como «Joven Artesana del Año». Sus obras se expusieron recientemente en el complejo cultural YÉOL Bukchonga bajo el título «Artesanía de Jinso: un ojo perspicaz, una mano creadora».

La exposición del Proyecto YÉOL × Chanel 2026, «Artesanía de Jinso: un ojo perspicaz, una mano creadora», celebrada en YÉOL Bukchonga y YÉOL Hanok, presentó obras de Cho Bok Rae (Artesano del Año) y Baek Kyung Won (Joven Artesano del Año), quienes respectivamente enfatizaron las cualidades inherentes de
© Chanel

LA COLABORACIÓN COMO EJE CENTRAL


«Teo Yang, director de Teo Yang Studio, es un diseñador cuyo trabajo se centra en interpretar la tradición y el carácter regional a través de una perspectiva contemporánea», explica Kim. «Ha colaborado con YÉOL en exposiciones y proyectos artesanales desde 2019, asumiendo posteriormente el cargo de director de exposiciones para el proyecto YÉOL × Chanel en 2023». La orientación de YÉOL hacia la reinterpretación y el disfrute de la tradición gira en torno a la directora, quien coordina las perspectivas de los participantes, al tiempo que da forma a cada exposición. Kim mencionó a Yang, quien lleva cuatro años al frente del proyecto, y le atribuyó el mérito de haber ayudado a YÉOL a mantener un alto nivel de calidad constante. Con el apoyo de YÉOL, artesanos y artistas pueden exponer su obra y obtener ingresos a través de las ventas. Esto también refleja el objetivo de YÉOL de convertir a los consumidores en mecenas de los artesanos.

«Muchos artesanos tradicionales se enfrentan a circunstancias económicas difíciles», añade Kim. «El mero sentido del deber no basta para transmitir una habilidad a la siguiente generación, por lo que esperamos que nuestros esfuerzos puedan suponer, aunque sea en pequeña medida, una ayuda. Y también hay algo más. Tomemos como ejemplo el jangseok, los herrajes metálicos que se utilizan, por ejemplo, en bisagras y cerraduras. La gente tiende a verlos como meros accesorios de los muebles de madera; pero a través de nuestro proyecto nos pareció fascinante descubrir que el jangseok puede constituir una obra de arte en sí mismo, y ocupar un lugar protagonista gracias a la colaboración con un joven artesano de la madera. Para mí, personalmente, fue un proyecto memorable».

Más allá de sus iniciativas principales en materia de conservación del patrimonio cultural y de apoyo a la artesanía, YÉOL también lleva a cabo otros programas, como clases de inglés, excursiones a lugares de interés patrimonial y conferencias especiales. Tras más de dos décadas trabajando para preservar la cultura tradicional, YÉOL tiene ahora una nueva visión. Paralelamente a su labor nacional, la organización espera presentar exposiciones comisariadas en colaboración con museos y galerías del extranjero. Durante las últimas dos décadas, YÉOL ha centrado su atención en la conservación y el redescubrimiento del valor de la cultura coreana. Ahora, dirige su mirada hacia un mundo más amplio.

Choi Tae-won redactor

전체메뉴

전체메뉴 닫기